CAROLINA LÓPEZ
Editorialista del periódico EL NORTE
Maestría en Ciencias de la Familia (Instituto Juan Pablo II). Lic. en Ciencias
de la Información (UDEM). Diplomado en Bioética (UDEM). Estudios de Filosofía
(Instituto Juan Pablo II). Editorialista del Grupo REFORMA de 1990 a la fecha.
Ha participado en Radio Nuevo León y Radio UDEM como editorialista y titular de
programa. Imparte conferencias y talleres desde hace 14 años.
Catedrática en el Centro de Formación de Monterrey. Se distingue por sus constantes ataques a la comunidad lésbica-gay en los editoriales que escribe, si quieres ver algunos ejemplos accede a ellos:
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¿Discriminación?
Por Carolina López
(30-Abr-2005)
Es necesario ser más reflexivos y observar lo que nos rodea para descubrir aquello que en verdad necesitamos y lo que puede dañarnos.
Hay actitudes que no se pueden permitir. Comportamientos que están fuera de lugar, de toda comprensión y que, sin embargo, se siguen manifestando por todos lados.
Me refiero a la discriminación. A la falta de respeto hacia personas diferentes a nosotros en raza, en educación, en ideas, en creencias, etcétera.
Es evidente que no todos pueden comprender que para vivir la tolerancia es necesario partir del respeto mutuo.
Si hace daño caer en un culto al físico, porque lo único que se logra con ello es fomentar la soberbia y la vanidad, hace igual o más daño caer en el señalamiento, en la burla, en la falta de respeto al físico o a la peculiaridad de otras personas.
El sábado 16 de abril apareció en la sección Deportes de este periódico un reportaje de Ismael López sobre el aumento de las manifestaciones racistas en Europa y América.
El reportaje explica que los aficionados al futbol, para atacarse entre sí, tienden a utilizar la injuria más efectiva y virulenta, con el fin de ofender y causar el mayor daño posible.
En casi toda Europa, dice el artículo, los estadios se han convertido "en escenarios de expresiones deplorables del fanatismo de los hinchas, quienes a través de las rivalidades deportivas están dando salida a un comportamiento racista".
Menciona también la discriminación de jugadores contra sus mismos compañeros. Narra el caso de un jugador argentino que, en partido por la Copa Libertadores entre Sao Paulo y Quilmes, llamó "mono" y "negro" a un delantero brasileño.
También se dan casos de pseudo aficionados que lanzan plátanos a los jugadores negros.
Qué podemos decir de la discriminación que muchos de nuestros paisanos sufren diariamente al otro lado del río Bravo. Hay quienes incluso los persiguen con armas de fuego. Los humillan y pisotean su dignidad a la menor oportunidad.
Por eso, nunca estará de más insistir y recordar que cada persona es única e irrepetible.
Que es importante estar conscientes de que el valor de la persona no depende de la raza, el dinero, la forma de pensar o el color, sino en el hecho mismo de ser persona humana.
Pero cuidado, una cosa es aceptar y respetar a los demás como son. Y otra muy distinta es promover y difundir conductas desviadas que dañan a la sociedad.
No es lo mismo estar en contra de la drogadicción que discriminar a las personas drogadictas.
El caso es que con la bandera de la discriminación algunos han defendido en estos días la famosa campaña "contra la homofobia" que la Secretaría de Salud y ciertas instituciones del País están por transmitir en los medios de comunicación.
Se han levantado voces que dicen que quienes no están de acuerdo con dicha campaña "discriminan" a un sector de la sociedad.
¿Será discriminación el no aprobar ni fomentar el comportamiento homosexual? ¿Será discriminación no estar de acuerdo con una campaña que pretende difundir como algo normal el noviazgo de dos jóvenes del mismo sexo?
Mucho se ha hablado sobre el respeto de la persona homosexual, quien por el hecho mismo de ser persona, es digna de respeto.
Lo que gran parte de la sociedad mexicana, como muchas otras sociedades del mundo no están de acuerdo, es con la aprobación o difusión del comportamiento homosexual, de los actos homosexuales.
Un ejemplo de ello es la reciente ley que se aprobó en España para autorizar el casamiento entre homosexuales.
Lo que más irrita a buena parte de la sociedad española es, precisamente, que un asunto tan delicado, que atañe a la salud social de todo su país, como la autorización del matrimonio entre homosexuales, no se haya analizado a fondo y se haya tomado tan a la ligera; de forma casi unilateral y por cuestiones ideológicas del actual gobierno español.
De ahí la controversia entre los mismos gobernantes españoles, como el Alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, quien declaró esta semana: "Soy católico antes que político (...) Si la futura ley me reconoce competencias para casar a homosexuales, ni las ejerceré ni las delegaré a ningún concejal".
Como se ve, el Alcalde jamás se refiere a estar en contra de la persona homosexual, sino a no legalizar la relación homosexual con el matrimonio.
Volviendo a la campaña de la Secretaría de Salud, estar en su contra no es fomentar la discriminación, sino prevenir la degeneración de la sociedad.
En lugar de que el gobierno gaste millones de pesos en supuestas campañas contra la homofobia, sería mejor destinar esos recursos en abrir centros para ayudar a las personas homosexuales a descubrir su dignidad, a valorarse como personas humanas, y a orientar su vida hacia fines más altos.
Por eso es necesario ser más reflexivos y observar con cuidado lo que nos rodea.
Todo está a nuestro alcance, es cierto, pero no todo nos conviene.
Ante campañas y temas tan delicados como la homosexualidad es mejor detenernos a analizar, a discernir con madurez entre lo que nos ayuda a mejorar como sociedad y lo que nos puede destruir. INICIO
¿Travestis en la disco
Por Carolina López
(27-May-2000).-
Si usted piensa que los "table dances" se encuentran en ciertas zonas del centro de la ciudad, y que los adolescentes no tienen fácil acceso a esta clase de centros nocturnos, me temo decirle que está equivocado.
Esta semana recibí llamadas de madres de familia indignadas pues el sábado pasado sus hijos que asistieron a una de las discotecas más populares de Garza García, descubrieron que en el centro de la pista había una decoración distinta: un par de tubos al estilo de la película "Streaptease".
Así, de buenas a primeras y sin previo aviso, un par de travestis brincaron al escenario y la discoteca se convirtió en una especie de "table dance".
A la media noche el show comenzó y decenas de jóvenes y jovencitas que únicamente iban a pasar unas horas de baile y diversión se vieron en medio de un espectáculo para adultos al que no planeaban asistir. Los "bailarines" se salieron de la pista y comenzaron a bailar entre la gente.
Aunque no era la voluntad de estos jóvenes el presenciar un show de este tipo, como era de suponerse la mayoría de los muchachos se mantuvieron en sus asientos pues "ya habían pagado la entrada" o porque decidieron "ver qué pasaba". Esa fue la respuesta que nos dieron algunos de los jóvenes que presenciaron el evento.
Atención, con esto no queremos decir que los jóvenes sean unos inocentes angelitos o que jamás hayan visto nada fuera de lo natural, esto es casi imposible en estos tiempos.
Pero aquí no se trata de un problema de jóvenes, sino de adultos que con premeditación, alevosía y ventaja contrataron un espectáculo de travestis para atraer más clientela.
No sólo es reprobable la falta de ética profesional de los dueños de la discoteca que lanzaron sin previo aviso el numerito de los travestis; el hecho de imponer y promover conductas homosexuales a los jóvenes es un delito mayor.
Vale la pena recordar a estas personas que uno de los principios básicos de la libertad humana es la autodeterminación, es decir, la libertad de elección: "Soy yo quien decide y no otro en mi lugar", "soy yo quien dice a dónde voy y qué veo y nadie tiene el derecho de imponerme nada".
Aquí surgen dos preguntas:
¿En dónde queda el derecho de nuestros adolescentes a ser respetados y protegidos por la sociedad?
¿Acaso las discotecas de Garza García tienen permiso para presentar ese tipo de espectáculos?
Si mal no recuerdo, en el reglamento de alcoholes del Municipio de Monterrey, el artículo 23 señala: "+ se prohíbe que los lugares que cuenten con permiso para la venta de bebidas alcohólicas presenten espectáculos de personas desnudas, o semidesnudas, que realicen movimientos con fines eróticos o sexuales".
Además, si los dueños de las discotecas saben bien la polémica que ha desatado el tema de los "table dance" y que incluso el Cabildo de Monterrey aprobó por unanimidad hace algunas semanas dar entrada al reglamento de alcoholes, en el que se prohíbe ese tipo de espectáculos, ¿por qué en Garza García promueven estos eventos en la clandestinidad de una discoteca a la que asisten, en su mayoría, jovencitos entre 16 y 20 años?
Esperemos que al menos el ejemplo de lo ocurrido, en la conocida disco de la localidad, nos sirva a los padres de familia para darnos cuenta del agresivo ambiente en que viven nuestros hijos.
Ya no es cuestión de dejarlos o no ir a las discos; ya no es cuestión de prohibirles o no tal o cual película; aquí lo importante -si nos interesa que nuestros hijos salgan bien librados en este mundo- es hacerlos pensar y ayudarlos a razonar desde antes de entrar a la adolescencia.
Educarles la inteligencia, enseñarlos a elegir lo mejor para ellos. Dejar que ellos opinen para que se les vaya formando el criterio y lleguen a sentir una gran seguridad en su capacidad.
El caso es que a los adolescentes no se les pueden imponer las cosas porque sí; es necesario enseñarlos a pensar, a asimilar situaciones. Que comprendan el sentido del por qué se hacen las cosas para que así, al momento de enfrentar situaciones adversas (como la de toparse con un espectáculo de travestis en una discoteca) tengan la seguridad y el valor de pararse y salirse del lugar. Que aprendan a que nadie tiene el derecho de imponerles nada+ y menos basura.
Volviendo al asunto de lo ocurrido en la disco, ojalá que esto no sea el comienzo de una nueva moda y que los dueños de estos centros nocturnos al menos respeten el giro de sus negocios.
Los padres de familia sabemos muy bien que por desgracia el ambiente de una discoteca hoy en día no es el más sano ni adecuado para los hijos; que somos nosotros los que tenemos la responsabilidad de enseñarlos a beber con medida, a comportarse, a que tengan horario de llegada a casa+ pero de eso a que los dueños de estos lugares nos hagan trampa y de buenas a primeras cambien el giro de su negocio ¡hay un gran abismo!
Esperemos pues que el municipio de Garza García tome cartas en el asunto. Pero sobre todo ojalá que la conocida disco recapacite y no vuelva a sorprender a los jóvenes con ese tipo de diversiones fuera de sitio.
Porque como dijo el sabio aquel: En la vida uno puede muchas veces buscar justificaciones, pero no se puede hacer el mal queriendo tener una "buena intención".
¿Travestis en una disco? Es el colmo. INICIO
Solo esto nos faltaba
Por Carolina López
(16-May-1998).-
"Sólo ésto nos faltaba", fue la frase que pronunció el lunes pasado Guillermo Ortega Ruiz al inicio de su noticiero, al enterarse que el PRD organizó en la ciudad de México el Primer Foro Sobre Diversidad Sexual y Derechos Humanos.
Fue muy obvio que el comunicador de Televisa, al igual que cientos de mexicanos, se indignó al enterarse de que el objetivo primordial del Foro perredista era reconocer legítimamente la homosexualidad, el lesbianismo y otras aberraciones (como adopción por parte de "matrimonios" homosexuales o lésbicos, etcétera).
Era de suponer que las huestes de Cuauhtémoc Cárdenas tarde que temprano se quitarían las máscaras y poses falsas que adoptaron en campaña para mostrar sus verdaderas intenciones: "divide y vencerás".
Sepa usted que estos cambios en las leyes de México que pretenden ciertos legisladores del PRD, incluyen entre otras cosas el "derecho" de niños y jóvenes a tener una visión de "género", es decir que acepten como un simple "estilo de vida" o una "preferencia sexual" todo tipo de desviaciones humanas como las antes mencionadas. Y para ésto, se tiene planeado instaurar planes de "educación sexual" en todas las escuelas del País (públicas y privadas), empresas, medios publicitarios, etcétera, para que no exista "discriminación de género" y los niños y jóvenes "sean librados de las visiones anticuadas de sus padres...".
Afortunadamente, y por lo pronto, la propuesta del PRD fue rechazada durante el Foro por la gran mayoría de los legisladores quienes dieron su NO rotundo a las nuevas iniciativas perredistas.
Sin embargo, la pregunta que flota en el aire: ¿Sería una "ocurrencia" aislada de un miembro del PRD, o la punta del iceberg de todo un plan premeditado y autorizado por los líderes del partido?
Ha de ser frustrante para el 84 por ciento de los capitalinos que confiaron en la capacidad de Cárdenas para gobernar el De Efe, darse cuenta hoy de que los discursos de su candidato fueron demagogia pura, ya que al parecer a su partido le preocupa más demostrar su rechazo a la familia, que solucionar la problemática de inseguridad pública y contaminación ambiental que cada día crece más en el Distrito Federal.
Pero sobre todo, es alarmante darnos cuenta de que las huestes de Cárdenas no tienen ni la más remota idea de que es precisamente la familia quien da ese equilibrio y seguridad que necesita la sociedad. Y que al destruirla o atacarla no sólo se atenta contra el matrimonio sino contra toda la estabilidad de un país.
Además, suena ilógico que el gobierno de Cuauhtémoc pretenda adoptar la corriente extranjera "antifamilia" que hace ya muchos años llevó a Europa y a Estados Unidos a enfrentar nuevos y complicados problemas.
¿Qué no les bastará a los perredistas conocer las terribles estadísticas de suicidios, enfermedades venéreas, criminalidad y SIDA que reportan los Estados Unidos a raíz de esa sexualidad vacía y sin rumbo que adoptaron a partir de los años 60?
¿Serán tan ingenuos como para no visualizar que vivimos en una época en donde hay un vacío de moral tal que confunde el aspecto de la sexualidad y que pierde los puntos de referencia del ser humano?
El caso es que antes de continuar hay que dejar bien claro que jamás hemos estado en contra de los homosexuales ni de las lesbianas. Los respetamos como seres humanos y no les deseamos ningún mal.
Pero de eso a estar de acuerdo en que pretendan cambiar las leyes de la naturaleza humana de un plumazo, existe una gran diferencia.
Y es por esa razón que nos rehusamos a aceptar que en los colegios públicos y privados, el Gobierno pretenda enjaretar a los alumnos programas de educación sexual que lastiman y desvirtúan directamente al núcleo familiar.
Cabe agregar que estamos enterados que algunos grupos por ahí han acuñado el término "homofobia" para designar a todos los que no aceptamos la homosexualidad como un estilo normal de vida.
Por desgracia, hoy en día está de moda la difamación, la agresión y el insulto para tratar de "ganar batallas"; y como existen medios de comunicación que se prestan al amarillismo y a amarrar navajas, no es difícil imaginar que alguien por ahí coló esta nueva palabra para crear más polémica.
Estamos seguros de que los mexicanos bien intencionados y responsables que actúan con el único propósito de defender y salvaguardar la cultura y la idiosincrasia de nuestro país no guardan "fobias", ni "odios", ni "rencores" contra individuos que por diversas causas están confundidos o inconformes con su sexualidad.
Lo que sucede es que hoy más que nunca es necesario ser sinceros como lo fue Guillermo Ortega en su noticiero, y no esquivar problemas graves ni atontarnos ante situaciones anormales y perjudiciales a la sociedad como la propuesta perredista de cambiar las leyes de México para reconocer legalmente la homosexualidad y el lesbianismo.
Por eso es importante recordar a todos aquellos que no comulgan con la institución de la familia como estilo normal de vida, que el matrimonio no es un juego egoísta... ni es cambiar las leyes de la naturaleza para satisfacer instintos muchas veces pasajeros... ni mucho menos es poner en riesgo la integridad de los hijos. Eso no es matrimonio ¡qué va!, sino un deseo violento de la sensualidad que no vale la pena legalizarlo para confundir y dividir así a un país tan rico en tradiciones y valores humanos como México. INICIO
¿Podrá defenderse Coahuila
Por Carolina López
(18-Nov-2006).-
La semana pasada se aprobó en el Distrito Federal la Ley de Sociedades de Convivencia, una ley que dio la impresión de llevar la consigna de "pasa porque pasa".
Antes de aprobarse en el DeEfe, ya se había iniciado el debate en Coahuila. Una diputada priista defendió la iniciativa de reforma al Código Civil para legalizar la unión entre homosexuales, argumentando que se trata de una reforma que busca apoyar a un sector de la población que se encuentra en indefensión. Acto seguido, el dirigente estatal del PRD en Guanajuato advirtió que ya elaboran la misma iniciativa para presentarla en enero en su estado.
¿Nos daremos cuenta los mexicanos la rapidez con que se están dando estos cambios y lo que perjudica a la familia el avance de estas corrientes?
La base natural de la formación del matrimonio es el vínculo estable y complementario entre un hombre y una mujer. Así nos hizo la naturaleza, nos hizo física, emocional y psicológicamente distintos y complementarios. Esta condición natural no solamente es una riqueza, sino que es la base legítima y limpia de la entrega sin reservas entre los sentimientos humanos, que es finalmente el verdadero amor y el camino de la felicidad.
A pesar de ello, desde hace tiempo las tramas de telenovelas, películas o series de televisión hacen una gran presión para confundir a cientos de jóvenes y no tan jóvenes, llevándolos al lugar de la duda sobre su propia definición de hombre o mujer.
Insisten en afirmar que se trata de una costumbre o cultura que se nos ha impuesto desde siempre. Pero por más que haya quienes deformen la realidad, la inclinación natural del hombre por la mujer y viceversa es un acto incluso involuntario que forma parte de la naturaleza humana. El ser humano es varón o mujer, con diferencias biológicas, genéticas, psicológicas y espirituales que los complementan y enriquecen recíprocamente. Y más aún: en el sacramento del matrimonio, el amor de los esposos está llamado a ser único, indisoluble y santo.
Por eso no se puede banalizar la sexualidad. Reducirla sólo a un medio de placer que convierte en objetos a las personas. Es algo denigrante y nocivo para la misma persona.
Es importante aclarar, como lo hemos hecho en otras ocasiones, que el rechazo a esta ley aprobada en el Distrito Federal no significa colocarse en contra de quienes viven la tragedia de una orientación incompatible con su naturaleza.
El homosexual es una persona a la que se le debe respetar su dignidad, con toda su extensión, por el solo hecho de ser eso, una persona humana.
Nadie tiene derecho a ofenderlos. En estos tiempos deben quedar atrás aquellas actitudes retrógradas y humillantes. Incluso, cuando se puede, es importante ayudar a una rehabilitación que puede muy bien lograrse para reincorporarse a la vida común. Conozco a una familia que se encuentra con un caso cercano y no ha dejado de buscar ayuda o pautas para afrontar esta circunstancia.
Pero una cosa es respetar y comprender, y otra muy distinta es promover la homosexualidad con toda la fuerza de la publicidad y crear iniciativas para legalizar estas uniones.
Y es que, como explicó en un reciente artículo el sacerdote y teólogo católico Julián López Amozurrutia, experto en la materia, hemos llegado al punto de considerar perverso no a quien con sus comportamientos se opone a lo que la misma biología indica como adecuado, sino a quien se atreve a cuestionarlo. Olvidamos que la naturaleza es un bumerán y que cuando vamos contra ella tarde o temprano nos regresa nuestro impulso con mayor fuerza.
Con demasiada frecuencia, en los medios de comunicación se habla de crisis del matrimonio o de la familia con una carga adicional de "acabamiento" y con la intención de llenar al mundo de inseguridades. Como bien dice el abogado matrimonial Joan Carreras: "Posiblemente la familia sufre una crisis de crecimiento, ya que nunca hasta ahora, a pesar de todo, ha tenido una conciencia de sí misma tan viva como la que goza en nuestros días".
Por eso y más, esperemos que Coahuila, Guanajuato y los estados que reciban la propuesta de la Ley de Sociedades de Convivencia la rechacen con el argumento claramente natural, y no se escuden en esa "tolerancia" que parece permitirlo todo.
Que recuerden las palabras del Arzobispo de Barcelona, Ricard-Maria Carles, en la presentación de la Carta a las Familias, de Juan Pablo II: "... Para desestructurar una sociedad, nada tan directo como desestructurar las familias y vaciar el contenido de los valores fundamentales que se transmiten en el seno de ellas". INICIO
Perspectiva marciana
Por Carolina López (04-Jun-2005).-
Vaya que desconcierta la iniciativa de Reforma Constitucional que envió el Presidente Vicente Fox al Congreso de la Unión para que sea modificado el Artículo 3 de la Constitución.
De aprobarse, quedaría así: "Se mejorará la educación en derechos humanos, ya que se incorporará como criterios orientadores de la educación, el respeto a los derechos humanos y la perspectiva de género".
La modificación que se propone es agregar la última frase: "se incorporará como criterios orientadores de la educación, el respeto a los derechos humanos y la perspectiva de género".
Hay diversos libros que explican lo que es la perspectiva de género. Entre ellos: "The Dialectic of Sex", "The Unhappy Marriage of Marxism and Feminism", "Women and Revolution", "Political Philosophy", " Gender Concepts in Development Planning", "La Bioética en una Sociedad Liberal", etcétera.
Para los defensores de la perspectiva de género, el ser humano nace sexualmente neutral, pero luego es socializado en hombre y mujer.
Ellos niegan que existen dos sexos, sino más bien muchas "orientaciones sexuales", ya que la diferencia entre los sexos la impone la sociedad. Y, aunque al nacer una persona tenga sexo biológico femenino o masculino, puede escoger según la "tendencia u orientación sexual" de su preferencia.
La perspectiva de género también establece que el comportamiento heterosexual es una construcción social que crea prejuicios y opresión y que la atracción por personas del sexo opuesto no es por naturaleza, sino más bien por un condicionamiento de la sociedad.
Por tal motivo, dos desplegados aparecen esta semana en este periódico. El primero pidiendo al Presidente que informe de manera completa y detallada lo que comprende el término "Perspectiva de Género" y la implicación de éste en la modificación del Artículo 3 de la Constitución Mexicana.
El segundo desplegado, firmado por el grupo "Unidos por el bien", muestra su total desacuerdo con la inclusión de este término en la Constitución, y explica lo que afectaría a nuestra sociedad la modificación constitucional que pretende el Presidente de México.
Pero también, como en todo, existe el otro lado de la moneda. Quienes aprueban la iniciativa presidencial y apoyan aceptar y promover como normales las conductas homosexuales, lesbianas, bisexuales, etcétera.
No hay duda que si en estos momentos un antropólogo marciano aterriza en nuestro país se daría cuenta que los mexicanos tenemos un profundo conflicto de identidad.
De entrada descubriría que aquel patrimonio de bienes, principios y convicciones que recibimos de nuestros antepasados se halla en riesgo. Pero nuestro visitante marciano acabaría decepcionado, sobre todo, del Presidente, quien prometió en campaña cuidar y fomentar esa herencia natural, preservada por generaciones.
Los comentarios que hemos escuchado de quienes defienden la perspectiva de género hablan por sí solos.
Esta postura está bien resumida por la actriz María Rojo y el político Gilberto Rincón Gallardo. Hace un par de semanas, ambos activistas acudieron al noticiero de Carlos Loret de Mola para hablar sobre el tema de moda: la homosexualidad.
De entrada, María Rojo miró a los ojos al periodista y le lanzó la pregunta: "¿A qué edad descubriste que eras heterosexual? Loret de Mola, con cara de "¡ah, caray!", respondió sin titubeos: "No lo sé, no recuerdo cuándo lo descubrí". La escena fue convincente para una telenovela de Ernesto Alonso. Incluso intimidante al escuchar a Rincón Gallardo agregar: "¿Cómo negar entonces a los homosexuales la igualdad de derechos"?
Pero cuidado, las imágenes fascinan, persuaden, pero no razonan, y con frecuencia persiguen un objetivo claro.
Luego traigo a la mente la conferencia de Patricia Mercado hace ya algunos meses aquí en Monterrey. Un elocuente y sutil mensaje que terminó diciendo que a las mujeres nos dividen "las sexualidades".
"¿Qué quieres decir con qué a las mujeres nos dividen las sexualidades?". Le pregunté al final de su ponencia. Y ella me respondió: "que hay mujeres femeninas, lesbianas, bisexuales, transexuales", etc.
Todo esto y más abarca la perspectiva de género.
Para la mujer, asienta su autoridad moral en la obsesión de liberarse de una opresión del poder masculino y de su esclavitud reproductiva.
Para el hombre, lo encierra en sí mismo y en un continuo conflicto con sus semejantes.
En fin, si usted lee alguno de los libros mencionados al inicio, podrá profundizar más en este término que surgió a la luz en la Conferencia Internacional de la Mujer de 1995, en Pekín, como estrategia para lograr un cambio cultural.
Desconcierto y preguntas surgen de todo esto.
¿Entonces, el gobierno foxista ha declarado la guerra a la naturaleza?
¿O acaso ése era el famoso cambio esperado, abrir las puertas a "la perspectiva de género"?
¿O no será más bien que el Gobierno no puede contener más la presión de los grupos liberales que van en contra del matrimonio y de la familia?
Porque es una realidad que el gran perdedor, de aprobarse esta modificación al Artículo 3 de la Constitución, es el matrimonio, y con él la reproducción humana. Porque sin sexos, femenino y masculino, no hay reproducción. Y en consecuencia la perspectiva de género es una farsa grotesca. Es la negación de la naturaleza.
Urge que el Presidente nos dé una explicación de la metamorfosis que en menos de 6 años han sufrido sus principios y valores que promovió en campaña. Porque yo, como el antropólogo marciano, ya no entiendo a qué le tira su gobierno. INICIO